Todo se decide en la primera toma.
- Improvisas la primera frase cuando ya hay nervios, presión o una relación en juego.
- Es más fácil explicar de más, ceder antes de tiempo o quedarte en blanco.
- Descubres tarde qué pregunta, silencio o respuesta era la que realmente te costaba.
- Y muchas veces aparece después la frase que querías haber dicho.