Entrevistas
Cómo explicar un despido en una entrevista de trabajo
Una salida difícil no tiene que ocupar toda la entrevista. Cómo explicar qué pasó sin atacar a tu antigua empresa ni esconderlo.
3partes de una explicación suficiente
¿Por qué terminó tu último trabajo? Aquí suele aparecer una trampa: intentar resolver la incomodidad antes de entender qué está pasando. Cuando eso ocurre, respondemos demasiado rápido y luego tenemos que arreglar lo que aceptamos o dijimos.
Cuando conviertes la respuesta en un juicio sobre terceros, el entrevistador aprende más de tu conflicto que de tu criterio.
Lo que suele salir en automático
¿Por qué terminó tu último trabajo?
La verdad es que mi jefe era imposible y aquello era un desastre.
Lo automático no es absurdo; normalmente intenta proteger la relación, evitar conflicto o cerrar el tema. Por eso conviene observarlo sin castigarse y ensayar una alternativa más útil.
Qué conviene decidir antes de hablar
Antes de buscar palabras bonitas, ordena tres decisiones. Si esas decisiones están claras, podrás adaptar las frases a lo que ocurra de verdad.
- Cuenta el hecho de forma breve..
- Asume la parte que te corresponda sin castigarte..
- Conecta con lo que buscas ahora..
La empresa reorganizó el área y mi posición salió del equipo. Aproveché para revisar qué tipo de rol quiero ahora, y por eso me interesa especialmente este puesto.
Lo importante es que ya no estás improvisando tu posición al mismo tiempo que gestionas la reacción de la otra persona.
Si te responden algo que no esperabas
¿Hubo algún problema de rendimiento?
Hubo feedback sobre X y trabajé en Y para corregirlo. También hubo una reestructuración. Puedo contarte qué aprendí de esa etapa.
No corras a convencer. Comprueba primero si ha cambiado algún dato real. Si no ha cambiado, puedes volver a tu punto sin elevar el tono.
Ensayo de dos minutos
Practica una respuesta de 30 a 45 segundos. Si al minuto sigues explicando el pasado, todavía falta editar.
Pon un temporizador de dos minutos y representa la escena completa. En la segunda ronda, intenta usar menos palabras. Muchas conversaciones mejoran cuando desaparece la explicación que añadimos por nervios.
Para llevarte
- Aclara primero qué quieres que ocurra al terminar la conversación.
- No confundas una reacción incómoda con haber hecho algo mal.
- Haz preguntas cuando falte información; no adivines.
- Repite el ensayo hasta que puedas sostener también una respuesta negativa.
Pensarlo ayuda. Haberlo dicho en voz alta cambia la siguiente conversación.
¿Quieres probarla antes de tenerla de verdad?
Puedes entrar en una sala de ensayo, traer esta misma situación y repetirla hasta encontrar una forma que siga sonando a ti.
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